Proteína de Suero
proteínaLa proteína de suero (whey protein) es un suplemento proteico en polvo derivado del suero de la leche — ese líquido amarillento que queda después de hacer queso y que durante siglos se tiraba o se daba a los cerdos hasta que alguien descubrió que era una mina de oro nutricional. En repostería, añade proteína y estructura a los horneados mientras los mantiene húmedos, lo que la ha convertido en la favorita de los reposteros fitness que quieren que sus magdalenas, tortitas y barritas tengan un perfil nutricional que no les haga sentir culpables. Su sabor varía según el tipo: la proteína sin sabor es bastante neutra con un toque lácteo, mientras que las saborizadas (vainilla, chocolate) pueden añadir matices interesantes a la receta.
También conocido como: whey protein, proteína whey, suero de leche en polvo, proteína de lactosuero
Información nutricional
Por 100 g
| Calorías | 370 kcal |
| Grasa | 1.56g |
| Proteína | 82g |
| Carbohidratos | 8.6g |
| Azúcar | 0g |
| Fibra | 0g |
| Sodio | 299mg |
Funciones
Común en
Contexto histórico
La proteína de suero tiene una historia que va desde el desperdicio industrial hasta el suplemento más vendido del mundo del fitness. Durante siglos, el suero lácteo fue considerado un subproducto inútil de la fabricación de queso — Hipócrates lo recetaba como tónico medicinal en la Grecia antigua, pero en general nadie le prestaba mucha atención. Fue en la segunda mitad del siglo XX cuando los científicos del deporte descubrieron su perfil aminoácido superior y su rápida absorción, catapultándolo al estrellato en el mundo del fitness y el culturismo. Su uso en repostería es más reciente, impulsado por la tendencia de las 'protein bakes' y la cultura del bienestar que quiere que hasta las galletas tengan macro ratios optimizados. En España, la proteína de suero pasó de ser un producto de nicho vendido en tiendas de suplementos a encontrarse en los lineales de Mercadona y Carrefour, señal de que la revolución proteica ha llegado oficialmente al gran consumo.
Nota
No sustituyas más de 1/3 de la harina por proteína de suero — el exceso produce una textura gomosa y seca que no le gusta a nadie. Absorbe más humedad que la harina, así que añade algo más de líquido a la receta.