Leche Evaporada

Leche Evaporada

🥛 Lácteo

La leche evaporada es leche de vaca a la que se le ha eliminado aproximadamente el 60% de su contenido de agua, produciendo un líquido denso y cremoso con un sutil sabor acaramelado que resulta de la concentración por calor. Es la hermana seria de la leche condensada — toda la concentración pero sin el azúcar añadido, lo que la hace versátil tanto para recetas dulces como saladas. En repostería aporta humedad, riqueza y suavidad a bizcochos, panes y bollería. Su estructura estable bajo el calor la convierte en un excelente sustituto de la leche fresca o la nata, añadiendo profundidad sin alterar demasiado la textura del horneado.

También conocido como: leche evaporada sin azúcar, leche concentrada sin azúcar, leche en lata, leche evaporada entera

Información nutricional

Por 100 g

Calorías 133 kcal
Grasa 6.67g
Proteína 6.67g
Carbohidratos 10g
Azúcar 10g
Fibra 0g
Sodio 100mg

Funciones

💧 humedad 👅 sabor ☁️ suavidad

Común en

🍰 bizcochos 🍞 panes 🥐 bollería

Contexto histórico

La leche evaporada fue desarrollada a principios del siglo XIX como método de conservación de la leche antes de que la refrigeración estuviera ampliamente disponible — un problema que hoy damos por resuelto pero que durante siglos fue un auténtico dolor de cabeza. Ganó popularidad a finales del 1800 cuando Gail Borden (el mismo inventor de la leche condensada — este hombre realmente tenía algo con la leche en lata) patentó el proceso. Su larga vida útil la convirtió en un alimento básico durante guerras y crisis económicas, cuando 'fresco' era un lujo. En Latinoamérica, la leche evaporada es un ingrediente fundamental de muchos postres tradicionales y se usa como sustituto cotidiano de la nata. A mediados del siglo XX se había convertido en un producto doméstico habitual, apreciado por su conveniencia y versatilidad.

💡

Nota

Es leche a la que se le ha quitado el 60% del agua — más concentrada y cremosa que la leche normal, pero SIN azúcar añadido. No la confundas con la leche condensada (que sí lleva azúcar). Este error es responsable de más desastres culinarios de los que la gente admite.