Canela Molida
🌿 SaborizanteLa canela molida es la reina indiscutible de las especias de repostería — si las especias tuvieran un campeonato de popularidad, la canela lo ganaría por goleada cada año. Obtenida de la corteza interior de los árboles del género Cinnamomum, aporta una calidez dulce-especiada que es prácticamente sinónimo de hogar, confort y 'algo delicioso se está horneando'. Es esencial en galletas, bizcochos, panes, bollería y básicamente cualquier receta que quiera evocar otoño, invierno o nostalgia. Su versatilidad es asombrosa: funciona igual de bien en un bizcocho de manzana que en un pan de canela, en unas galletas navideñas o espolvoreada sobre un café con leche.
También conocido como: canela en polvo, canela Ceylon, canela cassia, canela de Ceilán
Información nutricional
Por 100 g
| Calorías | 247 kcal |
| Grasa | 1.24g |
| Proteína | 3.99g |
| Carbohidratos | 80.6g |
| Azúcar | 2.17g |
| Fibra | 53.1g |
| Sodio | 10mg |
Funciones
Común en
Contexto histórico
La canela tiene una de las historias más fascinantes del mundo de las especias. Originaria de Sri Lanka y el sur de India, fue una de las especias más codiciadas de la antigüedad — los comerciantes árabes mantenían en secreto su origen, inventando historias fantásticas sobre aves gigantes que la custodiaban para mantener los precios altos (marketing del siglo V a.C., básicamente). Los romanos la quemaban en funerales como signo de estatus, y su precio llegó a ser superior al de la plata. Los portugueses conquistaron Sri Lanka en el siglo XVI en parte para controlar el comercio de canela, y después los holandeses se la arrebataron por el mismo motivo. En España, la canela llegó temprano y se integró profundamente en la cocina: las torrijas, el arroz con leche, la leche frita, los pestiños — la repostería española sin canela sería como una playa sin mar.
Sustituciones
1Nota
La canela Ceylon (de Sri Lanka) es más suave y dulce; la canela cassia (la más común en supermercados) es más intensa y contiene más cumarina. Si horneas habitualmente, vale la pena buscar la Ceylon — tu paladar (y tu hígado) te lo agradecerán.