Ir al contenido principal
Aceite de Linaza

Aceite de Linaza

🫒 Grasa
🌱 vegano 🥬 vegetariano 🌾 sin gluten ✓ sin lactosa

El aceite de linaza alimentario se extrae por prensado en frío de las semillas de lino (Linum usitatissimum). Tiene un color dorado ámbar, consistencia fluida y un sabor a nuez con un punto ligeramente amargo y herbáceo. Es la fuente vegetal más rica en ácido alfa-linolénico (ALA), un omega-3 esencial. En repostería se usa en recetas de temperatura moderada o sin cocción, donde aporta humedad y riqueza.

También conocido como: aceite de lino, flaxseed oil, linseed oil (alimentario), aceite de linaza prensado en frío

Información nutricional

Por 100 g

Nutriente Cantidad
Calorías 884 kcal
Grasa 100.0g
Proteína 0g
Carbohidratos 0g
Azúcar 0g
Fibra 0g
Sodio 0mg

Funciones

⚙️ grasa 💧 humedad ⚙️ nutrición

Común en

🧑‍🍳 muffins integrales 🧑‍🍳 pan sin gluten 🧑‍🍳 aliños para ensalada 🧑‍🍳 smoothies 🧑‍🍳 barritas energéticas

Contexto histórico

El cultivo de lino para aceite se remonta a las civilizaciones de Mesopotamia y el Antiguo Egipto, hace más de 6.000 años. En Europa, el aceite de linaza tuvo un papel dual fascinante: mientras en la cocina del norte de Europa (Alemania, Polonia, países bálticos) se usaba como grasa culinaria cotidiana — el quark con aceite de linaza es un plato clásico alemán —, en el sur se empleaba principalmente como aglutinante para pinturas al óleo y barnices. Esta confusión entre uso alimentario e industrial persiste hasta hoy: en España, si pides aceite de linaza en una ferretería te lo venden para tratar madera, y en una tienda ecológica te lo venden para aliñar ensaladas. Mismo origen, muy diferente destino.

💡

Nota

El aceite de linaza para uso culinario es diferente del aceite de linaza para pintura artística — asegúrate de comprar aceite de linaza alimentario, prensado en frío y sin aditivos industriales. Es extremadamente sensible al calor, la luz y el oxígeno: guárdalo en el frigorífico en una botella oscura y úsalo en 6-8 semanas una vez abierto. No es ideal para hornear a temperaturas altas (por encima de 150°C pierde sus propiedades y puede generar sabores desagradables), pero funciona bien en repostería de temperatura moderada y en recetas sin horno.